Las frases «Movidos por un ferviente deseo de vivir en paz y libertad, renunciamos a posturas maximalistas» PSOE Manifiesto «Las nacionalidades deben ser nacionalidades y las regiones, regiones» Pasqual Maragall Presidente catalán «La reforma de la Constitución debería servir para incluir el término "comunidad nacional"» F. Rubio Llorente Presidente del Consejo de Estado
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EL CONGRESO de los Diputado acoge hoy el acto de conmemoración del 26 aniversario de la aprobación de la Constitución española, enmarcado en dos circunstancias conectadas entre sí: el debate sobre la necesidad de reformar el texto de la citada Carta Magna y la ausencia de nacionalistas vascos, gallegos y los catalanes de ERC.
De la profundidad de los cambios que se realicen dependerá que futuros aniversarios cuenten con la presencia de los nacionalistas, si bien las palabras pronunciadas ayer por el socialista Ramón Jáuregui no hacen presagiar demasiadas novedades: «Los partidos no deben rememorar viejas frustraciones porque el Gobierno sólo retocará lo imprescindible, es decir, aquellos aspectos en los que objetivamente hacen falta cambios», dijo. La objetividad, claro está, depende de quién sea el que haga el análisis sobre los cambios que «hacen falta».
Así las cosas, no estará hoy en el Congreso ningún representante del nacionalismo vasco (PNV, EA y Na-Bai) y tampoco estarán los diputados de ERC y del Bloque Nacionalista Galego. Si a esto unimos que no se espera una gran asistencia de diputados en general, el acto puede quedar bastante deslucido. Fuentes del Congreso apuntaban como motivo de esta previsible ausencia de electos de PSOE y PP a la tensión entre los grupos mayoritarios, pero ésta no sería sino una forma de ocultar el verdadero motivo: el largo puente festivo al que no habrán renunciado muchos de los representantes políticos de la Cámara Baja.
El PSOE habla de renuncias
A la hora de valorar el texto constitucional y el momento en el que se produjo su redacción y aprobación, el PSOE destacó en un manifiesto que «aquel fue un acto de generosidad y renuncia por parte de todos, que movidos por un ferviente deseo de vivir en paz y libertad, renunciamos a posturas maximalistas en pro de alcanzar el consenso sobre los principios básicos en los que se deben asentar la convivencia de un pueblo y los derechos de sus ciudadanos». Es éste, el de la renuncia a determinados postulados, un elemento constante en el discurso del PSOE a la hora de defender la Constitución. Un elemento que ni se toca por parte del PP, menos dispuesto a airear cuál fue su parte de renuncia en aras de ese "acuerdo nacional".
Pero no todas las voces dentro del socialismo del Estado español siguen la misma partitura. El president de la Generalitat catalana, Pasqual Maragall, hizo ayer una declaración institucional con motivo del aniversario en la que dijo que «hemos de conseguir que el espíritu inicial de la Constitución sea respetado. Que las nacionalidades sean nacionalidades y las regiones, regiones», para añadir que con la reforma de la Constitución se debe garantizar que «cada nacionalidad histórica sea considerada como tal, como comunidad nacional».
Precisamente, el presidente del Consejo de Estado, Francisco Rubio Llorente, aboga por aprovechar el proceso de reforma para introducir el término "comunidad nacional" en el artículo 2 de la Constitución, pese a reconocer que esa propuesta sobrepasa las cuatro reformas anunciadas por Rodríguez Zapatero. |